Curaduría Soma

¿Qué onda con la policía?: las políticas de represión contra las drogas

Los mejores artículos sobre el impacto de la criminalización de las drogas y las alternativas que empiezan a surgir en todo el mundo.

En mayo de este año, la policía del Estado de Minnesota, en Estado Unidos, le presionó la cabeza a George Floyd durante 8 minutos con 46 segundos y lo mató. En noviembre de 2019, en la ciudad de Bogotá, en Colombia, en medio de las protestas contra el gobierno de Iván Duque, el estudiante de 18 años, Dilan Cruz, fue asesinado por el disparo de un arma de fuego policial. Meses después, el video de una brutal detención por parte también de la policía colombiana, desató nuevas protestas en Bogotá desde el 9 hasta el 21 de septiembre. Desde el estallido social del 18 de octubre de 2019 hasta la actualidad, en Chile, la represión policial contra los manifestantes que reclaman la reforma de los sistemas de pensión, salud y educación, ha ocasionado 36 personas fallecidas y 460 personas que han perdido un ojo. En octubre de este año, el video de un policía empujando a un manifestante por un puente coronó todas las evidencias de abusos policiales que se habían cometido a lo largo de los meses de protestas que se llevaban hasta entonces. En Perú, en noviembre y diciembre, tres personas murieron a causa de disparos ejecutados por la policía en las marchas convocadas a raíz de la crisis política del país y el reclamo de derechos laborales. 

Estos y muchos otros hechos parecen haber instaurado la pregunta obvia en el debate público: ¿qué onda con la policía? Las drogas nos permiten de manera muy particular acercarnos a las lógicas que existen detrás de las violencias represivas. Los abusos y las muertes que se volvieron mediáticas durante el 2020, son la máxima y explícita muestra de una dinámica de poder que trasciende las coyunturas particulares. Este abuso de poder está presente día a día, por ejemplo, en la llamada “guerra contra las drogas”. 

Richard Nixon declaró a las drogas como el “enemigo público número uno” en 1971, pero hoy en día esas palabras resuenan con mayor claridad: ese enemigo no eran las drogas, eran las personas. El consumidor de drogas, desde entonces, ha sido considerado una amenaza y un peligro y ello ha justificado millonarias inversiones para la persecución de la producción y el comercio de las drogas ilícitas con el objetivo de erradicar el consumo.  Y eso ha tenido un impacto global -y particularmente regional- desde hace ya casi cincuenta años. 

Los usuarios de drogas o cualquier persona vinculada a ellas, pasaron de ser “víctimas de un flagelo”, a ser criminales que ponen en peligro la moral de las naciones, por lo cual, entonces, había que perseguirlas, detenerlas y encarcelarlas. Una metodología muy eficiente para demostrar, con estadísticas, el avance de esa lucha contra el narcotráfico, pero perjudicial para las personas, afectadas sistemáticamente por la extorsión, la siembra de drogas, los abusos físicos y psicológicos, las amenazas y las detenciones arbitrarias.

América Latina es un caso ejemplar de cómo lo que en un principio parecía un avance concreto y medible en la guerra contra las drogas, décadas después se convirtió en una falsa promesa. Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2020 de la UNODC, el crimen organizado ha aumentado, al igual que las sobredosis de opioides. Además, han surgido nuevas problemáticas, como la sobrepoblación de las cárceles, especialmente por mujeres y jóvenes de poblaciones vulnerables y comunidades afroamericanas y latinas condenadas por delitos de drogas y no violentos.

Medio siglo después de la guerra contra las drogas, las alternativas a la criminalización son cada vez más claras. Desde 1999, por ejemplo, Portugal despenalizó el consumo de drogas y aplicó programas de atención médica y se incluyó a las personas con consumos problemáticos de drogas en el sistema sanitario. Otro ejemplo concreto es Oregon, que se convirtió este año en el primer Estado de Estados Unidos en despenalizar la posesión personal de todas las drogas, incluida la cocaína y la heroína y que significará el fin de los encarcelamientos por pequeñas posesiones y la apuesta por multas y las evaluaciones médicas gratuitas. Un cambio, además, surgido desde la sociedad civil y no desde las autoridades políticas. 

Por ello, en esta entrada -que iremos actualizando constantemente- te contamos cómo se siguen aplicando estas políticas punitivas de drogas en el mundo, así como las reformas que se están impulsando en diferentes países y que están dejando atrás las (i)lógicas policiales. Aquí encontrarás una colección de artículos que hemos ido conociendo a través de la curaduría de artículos que realizamos en nuestras redes sociales de Instagram, Facebook y Twitter.

20.
Sobre cómo Ecuador, a pesar de haber instaurado en su constitución una política de salud sobre las drogas, es uno de los países más castigados por los abusos policiales contra usuarios de drogas: El cannabis en Ecuador (Paralelo)

19.
Sobre cómo y por qué Oregon, en Estados Unidos, se convirtió en el primer Estado en despenazalizar todas las drogas y apostar por enfoque de sanciones menores y la asistencia sanitaria: Oregon’s descrinalization vote might be biggest step yet to ending war on drugs (The Intercept)

18.
Sobre cómo las leyes punitivas contra las drogas han incrementado a nivel mundial en 53% el numero de mujeres encarceladas: ‘A mass imprisonment crisis’: why more women are doing time (The Guardian)

17.
Sobre cómo las elecciones en Estados Unidos permitieron que diversos Estados hicieran retrocedes las leyes represivas contra las drogas: Election day was a major rejection of the war on drugs (Vox)

16.
Sobre cómo los dealers son considerados responsables del uso o abuso de drogas, en gran medida por la imagen que los medios crean sobre ellos: Rethinking the drug dealer (Drug Policy Alliance)

15.
Sobre cómo el tráfico de drogas es una alternativa económica para las poblaciones más vulnerables a pesar de los riesgos de poder ser perseguidas y encarceladas: El veneno y el remedio (El Espectador)

14.
Sobre cómo un condenado por drogas, así no haya cometido un delito violento, es considerado por las leyes casi igual que un homicida:  Una política de drogas punitiva que alimenta la crisis carcelaria (La Silla Vacía)

13.
Sobre cómo la persecución policial impide que personas con problemas de abuso de drogas buscan ayuda en centros de salud: Un barco a la deriva: políticas de drogas en México (Revista de la Universidad de México)

12.
Sobre la común y falsa asociación entre el consumo de drogas y actos delictivos: Mitos sobre la marihuana: si fumás salís a robar (Cosecha Roja)

11.
Sobre cómo el hacinamiento en las cárceles debido a la lógica policial de la lucha contra las drogas impide la reinserción social de las personas: Dentro de las prisiones de América Latina y el Caribe (Banco Interamericano de Desarrollo)

10.
Sobre cómo en Seattle, EE.UU., los usuarios de drogas, en vez de ser encarcelados por la policía, son derivados a los servicios sociales: Seattle has figured out how to end the war on drugs (The New York Times)

9.
Sobre cómo la vigilancia policial para la detección de drogas en los festivales propicia conductas más riesgosas en los usuarios: The profile of festival drug takers might be different to what you expect (The Conversation)

8.
Sobre cómo la mayoría de las detenciones policiales por infracción a la ley de drogas afectan a los consumidores para desviar la atención del combate al narcotráfico: La vieja costumbre de detener consumidores (Cosecha Roja)

7.
Sobre cómo las incautaciones policiales no disminuyen el suministro de drogas y sirven para inflar la imagen política de las autoridades locales: Drug war photo-op policing is a betrayal of law enforcement’s principles (Filter)

6.
Sobre cómo las actuales políticas de drogas actúan como un mecanismo de control para mantener la desigualdad y la exclusión social: Punishing Poverty (Health Poverty Action)

5.
Sobre cómo las actuales políticas de drogas afectan a las comunidades pobres y generan altos costos económicos en el mundo: How can we take power away from criminal gangs? Legalise drugs (The Guardian)

4.
Sobre cómo las leyes punitivas terminan encarcelando principalmente a los consumidores de drogas y dificultando su reinserción social: The U.S. needs to decriminalize drug possession now (American (in)justice)

3.
Sobre cómo un afroamericano recibe cadena perpetua por vender un pequeña cantidad de marihuana: Life Without Parole for $5 of Pot (American (in)justice)

2.
Sobre cómo un decreto en Colombia permite a la policía multar y decomisar a los usuarios con el supuesto objetivo de frenar el consumo: ¿Cómo ser consumidor recreativo y no sucumbir con la dosis personal? (Pacifista)

1.
Sobre cómo los arrestos por marihuana en EE.UU. siguen ocurriendo pese a que se ha legalizado en más de 20 Estados, afectando principalmente a las comunidades afroamericanas: Despite liberalizing marijuana laws (The Intercept)


Imagen de portada: Raúl Lescano y RiniArt.com

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